Nueva promesa para Puerto Rico

Puerto Rico necesita una nueva promesa de Washington. Si algo no se llevó el huracán María fue la crisis fiscal. Al contrario, el desastre natural agudizó y complicó el desastre fiscal hasta el punto de hacerlo casi inmanejable.

Lo que hace cinco semanas era una agria controversia -el recorte de la jornada laboral en el gobierno- ahora parece una preocupación casi trivial. La austeridad se ha convertido en una amenaza abstracta que no puede compararse con la realidad de un gobierno que se queda sin dinero…

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Dr. Juan LaraSocio
Advantage Business Consulting
El Nuevo Día, 4 de noviembre de 2017