¿Dónde estamos con Promesa?

La banderilla más reciente en el lomo de la ley Promesa la acaba de poner el Primer Circuito de Apelaciones federal con la opinión de que el nombramiento de los miembros actuales de la Junta de Supervisión Fiscal no está en armonía con la Constitución de Estados Unidos.

Y aunque parece ser que los jueces se esmeraron por dar la impresión de que la decisión no necesariamente cambie casi nada de lo hecho en los pasados dos años y medio en el proceso de Promesa, la realidad es que a los que no somos expertos en procesos judiciales apelativos nos ha provocado una avalancha de dudas y preguntas.

Este nuevo giro en el proceso viene justamente cuando estábamos ya barajando múltiples preguntas sobre dónde estamos y hacia dónde vamos con Promesa. La jueza Laura Taylor Swain acaba de darle el visto bueno al acuerdo de Cofina, y ahora tiene ante sí la petición de declarar nulos nada menos que seis mil millones de dólares en bonos de obligación general. La Junta, además, acaba de demandar al Senado de Puerto Rico porque no ha cumplido con la exigencia de someter información sobre las cuentas bancarias del cuerpo legislativo.

Es decir, cuando a los miembros actuales de la Junta les quedan apenas meses en su nombramiento de tres años, todavía están enmarañados en peleas con el gobierno de la isla sobre temas que debieron despejarse años atrás. Están, además, entrando en una pelea nueva con los tenedores de los bonos de obligación general, mientras se supone que negocian con ellos para lograr un acuerdo viable en los próximos meses. En medio de todo eso, ahora tenemos que los miembros de la Junta no están legalmente nombrados para sus funciones. Es difícil pensar que esto no tenga efecto en la trayectoria de este proceso en los próximos meses.

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Juan Lara
Tribuna Invitada
El Nuevo Día
Domingo, 17 de febrero de 2019