Trump escoge la ruta de menor incertidumbre

El presidente Donald Trump no se ha distinguido por ser simpático con los puertorriqueños. Sin embargo, su decisión de poner en orden el nombramiento de los siete miembros actuales de la Junta de Supervisión Fiscal puede ahorrarle a la isla una gran dosis de incertidumbre. En ese sentido, es quizás la manera más sensata y responsable de resolver el problema legal que se creó cuando un tribunal federal de apelaciones declaró inconstitucional la forma en que el presidente anterior y el Congreso nombraron a estas siete personas.

A muchos no les va a gustar la decisión de Trump. No les va a gustar a los bonistas que consideran que los miembros actuales de la entidad no protegen adecuadamente los intereses de los acreedores. De hecho, hace apenas unos días, la agencia acreditadora Moody’s prácticamente abogaba por que se nombre una junta nueva con personas más inclinadas a favorecer a los bonistas.

Tampoco les va a gustar a muchos miembros del gobierno local, y de la Legislatura. En momentos en que se plantea un posible enfrentamiento con la junta por el presupuesto para el próximo año fiscal, la decisión de Trump revalida la autoridad de las siete personas que han estado tratando, hasta ahora sin mucho éxito, de imponer un control externo al proceso presupuestario.

 

Para leer la columna presione aquí.

Juan Lara
Tribuna Invitada
El Nuevo Día 
martes, 30 de abril de 2019