Es hora de reinventar Promesa

La Junta de Supervisión Fiscal acaba de sufrir otro revés; y esta vez no de parte de un tribunal federal, sino de la ciudadanía puertorriqueña. La Encuesta de El Nuevo Día revela que la proporción de la población que está en contra de la Junta sigue creciendo, y ya alcanza el 58%. También se sostiene la nota de “regular, mala o muy mala” que la mayoría de los encuestados les dan a las dos figuras que encabezan la entidad: su presidente y su directora ejecutiva.

Estos resultados, unidos a la incertidumbre que rodea el estatus de los siete miembros actuales de la Junta y las dudas sobre los logros parciales que han tenido en los pasados dos años y medio, indican que ya ha llegado el momento de redirigir el proceso de Promesa. El proyecto ha dejado de ser efectivo (sin en algún momento lo llegó a ser) y corre el riesgo de dejar de ser pertinente.

Ya en una encuesta anterior, el público había dejado sentir su preocupación por el balance desfavorable de costos y beneficios que veían en las acciones de la Junta. La gente no percibía un cambio de rumbo en la crisis económica que justificara los sacrificios que se le exigían al país. Esa percepción ha crecido desde entonces.

 

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Juan Lara
Tribuna Invitada
El Nuevo Día 
viernes, 10 de mayo de 2019