Cuadrar el presupuesto es la clave

En las últimas semanas de 2004, poco antes de instalarse el gobierno de Aníbal Acevedo Vilá, los líderes del comité de transición del gobernador entrante revelaron que habían descubierto un déficit estructural de cerca de $1,300 millones en el presupuesto estatal. Para mí, esa fue la primera escena del drama de la crisis económica y financiera que vivimos desde entonces.

A raíz de esa revelación, las agencias acreditadoras de bonos comenzaron a amenazarnos con la degradación del crédito público, y todos sabemos lo ocurrido de ahí en adelante.

Casi quince años más tarde, el presupuesto sigue estando en el centro del debate sobre la política económica, pero parece que hemos olvidado que el desbalance estructural entre ingresos y gastos es el problema fundamental en el corazón de la crisis, y que todavía no lo hemos corregido.

 

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Juan Lara
Tribuna Invitada
El Nuevo Día 
miércoles, 12 de junio de 2019