Escenarios ante la crisis de gobernanza

La tormenta política desatada por el chat del gobernador y sus allegados plantea muchas interrogantes sobre el futuro inmediato, entre ellas la de quién tendrá en sus manos las riendas de la política económica en el año y medio que resta del cuatrienio actual. Es tentador apresurarse a concluir que esta coyuntura le abre la puerta a la Junta de Supervisión Fiscal para imponer su autoridad, pero los escenarios posibles no son así de simples.

De lo que no hay duda es que el “Telegramgate”, como ya le llaman algunos, complica más aún el panorama de la política económica y la incertidumbre sobre todo lo relacionado con la ley Promesa.  La renuncia de Christian Sobrino, quien había acumulado casi tres años de experiencia en las operaciones de la Junta, deja al gobierno en una posición debilitada frente al organismo federal.  Habrá que nombrar a alguien que le sustituya con bastante rapidez, y ese alguien iniciará funciones en una posición de desventaja y sin mucho tiempo para educarse en el puesto.

La Junta misma no está en una posición muy firme, ya que los nombramientos de sus miembros actuales, no solo están pendientes de una decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos, sino que además se supone que expiren dentro de unas semanas.

 

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Juan Lara
Tribuna Invitada
El Nuevo Día 
domingo, 14 de julio de 2019