Hay que acelerar la reconstrucción

Los recientes sismos, que han causado daños cuantiosos y hasta cobraron al menos una vida, subrayan la urgencia de acelerar la reconstrucción de nuestra infraestructura, que sigue siendo muy vulnerable a más de dos años desde el azote del huracán María.

La experiencia de otro apagón total —esta vez, según se ha dicho, de carácter preventivo— nos hizo revivir el desasosiego de los días y semanas posteriores al huracán y fue un poderoso recordatorio de que aún no hemos superado los daños de aquel gran desastre.

Hacia finales del 2017, albergábamos la esperanza de que podríamos contar, al cabo de unos años, con una red eléctrica renovada y confiable, y todo ello pagado mayormente con fondos federales.  La palabra del momento era resiliencia, y encerraba la promesa de construir algo mejor que lo que teníamos antes del huracán.

Dos años más tarde, hay un amplio consenso de que la reconstrucción va a un paso demasiado lento, y en algunos de sus componentes más importantes, como las carreteras, la infraestructura se sigue deteriorando.  Asimismo, muchas de las viviendas inhabilitadas por el huracán siguen todavía sin reparar o reemplazar.

 

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Juan Lara 
Tribuna Invitada 
El Nuevo Día 
martes, 7 de enro de 2020

(foto:CNN Español)