Fondos federales, pero con restricciones

El jueves pasado, el gobierno de Estados Unidos nos dio dos noticias buenas y una mala. Las buenas son la declaración de zona de desastre para seis municipios del sur afectados por el terremoto del 7 de enero y la acción para desbloquear el desembolso de miles de millones de dólares de fondos federales prometidos hace más de un año para la mitigación de los daños causados por el huracán María.

La mala noticia es que las autoridades federales impusieron una lista de restricciones fuertes al uso de los fondos relacionados con los daños causados por el huracán. Las restricciones pueden obstaculizar el flujo de los fondos y retrasar aún más el esfuerzo de reconstrucción, que ya viene a paso demasiado lento precisamente por la inacción de las agencias y funcionarios responsables en Washington.

La alegada justificación para las nuevas restricciones ya la hemos oído antes. Se dice que al gobierno de Puerto Rico no se le puede confiar la gestión de una suma tan grande de dinero, y se citan los notorios casos de corrupción y malos manejos que todos conocemos. Pero eso no puede seguir siendo una excusa para que las autoridades federales detengan el movimiento de recursos que necesitamos para salir del estado de vulnerabilidad en el que se encuentra nuestra infraestructura más esencial.

 

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Juan Lara 
Tribuna Invitada 
El Nuevo Día 
viernes, 17 de enro de 2020

(foto:villalbaonlinep)